
Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches
que pobladas de recuerdos,
encadenan mi soñar.
Pero el viajero que huye,
tarde o temprano detiene su andar!
Y aunque el olvido que todo destruye,
haya matado mi vieja ilusión,
guardo escondida una esperanza humilde
que es toda la fortuna de mi corazón.
VOLVER
con la frente marchita, las nieves del tiempo
platearon mi sien!
SENTIR,
que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada, que febril la mirada,
y errante en las sombras te busca y te nombra!
VIVIR,
con el alma aferrada a un dulce recuerdo,
que lloro otra vez....

